A pesar de que las baterías de iones de litio predominan en el mercado de los coches eléctricos, son muchos los que se encuentran en busca de nuevas tecnologías de baterías que puedan desbancar a las de iones de litio. En la actualidad existen cuatro tecnologías de baterías emergentes para coches eléctricos, que están tratando de buscar su hueco en el mercado.

Baterías de electrolito sólido

Las baterías de electrolito sólido, tienen componentes sólidos, como su propio nombre indica. Esto proporciona varias ventajas, entre las que se encuentran la ausencia de fugas de electrolito o la ausencia de incendios. Por otro lado, cuentan con una vida útil más extensa que las de iones de litio y no se necesitan complejos sistemas de refrigeración, entre otras cosas porque pueden operar en un amplio rango de temperatura. Diferentes marcas están invirtiendo en mayor o menor medida en este tipo de baterías, como puede ser Bosch con la compra de Seeo, Dyson con la compra de Sakti3, o SolidEnergy. Además, Volkswagen también se ha metido en el mercado de este tipo de baterías.

Baterías de iones de aluminio

Las baterías de iones de aluminio son similares a las de iones de litio pero tienen un ánodo de aluminio. Prometen mejoras en seguridad y rebajas en costes respecto a las de litio, pero aún están en periodo de investigación. Aunque uno de sus mayores inconvenientes es la vida útil limitada que poseen, diferentes laboratorios tratan de mejorar esta tecnología, de la que se espera un futuro prometedor.

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Baterías de litio azufre

Las baterías de litio azufre tienen por lo general un ánodo de litio y un cátodo de azufre-carbono. Ofrecen una mayor densidad de energía teórica y un coste menor que las de ion litio, pero aún están por desarrollar. Uno de los principales inconvenientes es su baja vida útil, debido a las reacciones que perjudican el electrolito. Oxis Energy es el mayor referente del mundo en este ámbito.

Baterías de metal aire

Las baterías de metal aire poseen un ánodo de metal puro y un cátodo de aire del ambiente. Como el cátodo es normalmente uno de los componentes más pesados de las baterías, que uno de los dos sea el aire permite una reducción de peso importante.
Hay muchas posibilidades para el metal, que puede ser litio, aluminio, zinc o sodio, entre otros. Es una tecnología que está en desarrollo, y presenta actualmente problemas de vida útil, debido a una degradación prematura causada por el CO2 del aire.

Desde e-volt seguimos a la expectativa de este gran abanico de posibilidades que día hace que soñemos con ese aumento de la autonomía de los vehículos, y que suponga el paso firme y definitivo a la movilidad eléctrica.