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La Unión Europea evalúa sanciones para los países que lleguen tarde a las columnas

octubre 11, 2022

En los últimos días, la Comisión de Transporte y Turismo del Parlamento Europeo había aprobado un borrador de reglamento, como parte del paquete Fit for 55, que establece objetivos específicos en cuanto a la difusión de la infraestructura de carga. Según el texto aprobado, en 2026 tendrá que haber estaciones de recarga de coches cada 60 km por las vías principales Europeo.

¿Objetivo realista? Parece que esta vez la Unión Europea puede no querer limitarse a fijarse únicamente objetivos a alcanzar. De hecho, según el texto actualmente en vigor, el objetivo para 2020 era contar con 677.000 puntos de recarga para coches y camiones. En cambio, solo hay 377,000 hasta la fecha. Aparentemente, parece que los eurodiputados pueden decidir también incluyen sanciones para países que no logran los objetivos establecidos.

¿LLEGAN LAS MULTAS?

La noticia fue reportada por el diario alemán Spiegel que dijo que Ismail Ertug, parlamentario europeo y relator de la propuesta votada por la Comisión de Transporte y Turismo, explicó que simplemente muchos países de la Unión Europea no han presentado planes estratégicos. Por ello, la Comisión ha fijado la fecha de 2024 como fecha límite para la presentación por parte de los Estados miembros de un plan para la construcción de la infraestructura de carga.

Dada la “lentitud” con la que se están moviendo algunos países, se baraja un sistema de multas. Por lo visto, estaríamos pensando en una multa de 1.000 euros por cada puesto no instalado. Además, se estarían discutiendo sanciones contra los operadores que no mantengan las estaciones “adecuadamente”, aunque no está claro qué significa exactamente esto. En cualquier caso, este “empuje” tiene por objeto garantizar que los Estados miembros eviten acumular nuevos retrasos.

De hecho, el rápido crecimiento de la infraestructura de carga es crucial para la expansión de los coches eléctricos. Lo hemos hablado muchas veces y hemos visto como los fabricantes de automóviles piden a las autoridades europeas unos objetivos claros y ciertos. Por lo tanto, veremos si la Unión Europea realmente introducirá sanciones para los países que no respeten los compromisos adquiridos en el frente de la infraestructura de carga.

Sin embargo, lo que está claro es que la Unión Europea quiere hacer todo lo posible para no ralentizar el proceso de transición hacia la movilidad eléctrica.